
El Liverpool forzó la prórroga, tras el 1-1 registrado la semana pasada en la semifinal de ida, con un tanto del español Fernando Torres, a los 64’. Ya en tiempo extra, Frank Lampard, a los 98’, de penal, y otra vez Drogba le dieron al conjunto londinense una ventaja de dos goles, que se redujo en el minuto 117 con un tanto de Ryan Babel, para el 3-2 final, que hizo delirar a hinchas y jugadores del Chelsea. Ante 42.000 espectadores y bajo una pertinaz llovizna primero y una copiosa lluvia, luego, el Chelsea sacó pasaje a la final con justicia.
El entrenador israelí Avram Grant volvió a contar con Lampard, que regresó al equipo tras la muerte de su madre, y de Michael Essien, quien en el partido en Liverpool estuvo suspendido. Con ellos dos, más el talento del alemán Michael Ballack, y la potencia de Drogba, el local generó peligro desde el inicio hasta el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario